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El petróleo mexicano en la peor crisis de su historia, un barril vale menos cero dólares.

Los precios del petróleo cerraron ayer en terreno negativo, tras un desplome histórico debido a la crisis por el coronavirus y la falta de espacio para almacenar hidrocarburos.

La mezcla mexicana se vendió en -2.37 dólares por barril, mientras que el West Texas International (WTI) se derrumbó hasta -38.08 dólares por barril.

En el caso del WTI, la caída se dio debido al aumento en las dificultades para almacenar crudo en la zona de Cushing en Oklahoma, ante la baja demanda de energéticos debido a la contingencia por el COVID-19, explicó Ramsés Pech, experto del sector petrolero de Caravia y Asociados. El mercado no quiso comprar ante la alta incertidumbre en el precio de los contratos de entrega en mayo.

La baja cotización afectó a la mezcla mexicana, que también cerró en números rojos, en comparación con los 14.35 dólares del viernes pasado y los más de 50 por barril con los que inició el año.

Los llamados futuros para mayo no lograron un mejor comportamiento, pese al compromiso de la OPEP+ de reducir la producción.

No obstante, los contratos para entrega en junio lograron mantener precios positivos, ya que para ese mes se prevé la reactivación de los mercados.

La crisis del coronavirus y la falta de espacio para almacenar hidrocarburos provocaron el desplome histórico de los precios del petróleo, en el que la mezcla mexicana y el West Texas International (WTI) de EU cerraron en terreno negativo.

En el caso de la mezcla mexicana, se vendió en -2.37 dólares por barril en comparación a los 14.35 dólares del viernes pasado. En cambio, el WTI cerró en -38.08 dólares por barril.

Ramsés Pech, experto del sector petrolero de Caravia y Asociados, dijo que el precio negativo “no significa que lo van a regalar. Significa que el mercado castigó al WTI por la alta incertidumbre en el precio de los contratos de entrega en mayo. El mercado no quiso comprar”.

Expresó que la razón del desplome es el aumento en las dificultades para el almacenamiento de crudo en la zona de Cushing en Oklahoma, lo cual es consecuencia de la destrucción de la demanda de energéticos por la crisis del COVID-19.

Sin embargo, este lunes los precios del WTI pueden verse en dos tiempos, los futuros a mayo y los futuros a junio. Es decir, los contratos en los que en el presente se determinan los precios y la materia prima, en este caso el petróleo, para la entrega en los siguientes meses.

El primero de ellos, que terminó este lunes, no logró un mejor comportamiento pese al compromiso de la OPEP+ de reducir la producción, por lo que cerró de manera negativa. Sin embargo, los contratos para entrega en junio lograron mantener precios positivos, pues el WTI de EU se cotizó en 21.22 dólares por barril, mientras que el Brent cerró en 26.15 dólares por barril, ya que se espera que para dicho mes sea la reactivación de los mercados.

Este lunes venció el “factor K”, es decir, los descuentos aplicados a sus clientes, “por lo que este martes deberán tener los nuevos para contrato de junio. Deberán de estar bajo la premisa de si entramos a una batalla en Asia con Arabia Saudita o nos mantenemos al margen ante la disminución de la exportación y producción de mayo a junio”, dijo Pech.

Petróleos Mexicanos (Pemex) debe dejar de lado proyectos que ya no le son rentables e incluso suspender la construcción de la refinería de Dos Bocas, Tabasco, para recuperar la confianza de los mercados que ya perdió con la reducción de sus calificaciones.

Expertos del sector dijeron que, si la empresa mantiene el esquema de no adquirir mayor deuda, las implicaciones por la reducción de su calificación crediticia serán mínimas al menos en el corto plazo, sin embargo, si busca refinanciar la deuda que ya tiene, los costos e intereses serán mucho mayores.

Dijeron que, para mantener a flote la mayoría de sus planes y proyectos, requerirán de una gran cantidad de recursos, que no se cubren ni con la ayuda del gobierno, por lo que se podría ver obligada a recurrir nuevamente al mercado, y en el contexto actual, la nueva deuda también será mucho más costosa.

Adrián Calcáneo, líder para América Latina, midstream y líquidos de IHS Markit, mencionó que una de las afectaciones más importantes también tiene que ver con la depreciación de sus bonos, los cuales ya son considerados “basura”, pues por regla, algunos fondos de inversión, sobre todo de Estados, serán obligados a venderlos.

Raymundo Tenorio, profesor emérito del Tecnológico de Monterrey, dijo que Pemex tiene en el mercado más de 104 mil millones de dólares en bonos, los cuales serán rematados a los denominados “fondos buitre”, debido a la incertidumbre de si podrá cumplir con el pago de intereses y la amortización del capital.

TOMARÁ AÑOS

Recuperar su grado de inversión le tomará años, y aun cuando la empresa puede acceder a los mercados y refinanciar su deuda, en el contexto actual, los intereses para ampliar sus plazos ahora serán mucho más elevados, lo que hará aún más difícil salir de la crisis que ya enfrenta.

Rosanety Barrios, extitular de la unidad de Políticas de Transformación de la Secretaría de Energía, dijo que para las calificadoras es muy alta la posibilidad de que la petrolera nacional no pueda cumplir con sus obligaciones financieras.

El gobierno actual ha insistido en poner a producir a Pemex sin importar su rentabilidad, lo que terminó siendo un elemento de elevadísima preocupación por parte de las calificadoras. A los precios actuales no se ve cómo la petrolera podría producir sin perder cantidades grandes de dinero”.

Para los expertos, Pemex va en contraflujo en comparación a lo que están haciendo las grandes petroleras internacionales, pues no sólo no está bajando sus planes de inversión y producción, sino que mantiene la construcción de una nueva refinería, un negocio que le ha dejado millonarias pérdidas cada año.

Por ello, Raymundo Tenorio consideró necesario “subastar” todo aquello que le genere saldos negativos, pues la empresa ya está quebrada, de lo contrario al cierre de este año, podría registrar pérdidas financieras de hasta un billón de pesos.

Con información de  Excelsior

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