Virales

Mujer Maya condenada a 12 años de prisión por aborto espontaneo

Hace  diez años  Evelia, originaria de Tixméhuac , fue acusada de homicidio  a raíz de un aborto espontáneo. Pero hasta ahora no puede explicarse del todo cómo en menos de tres días pasó de ser una persona libre a estar condenada a 12 años y seis meses de prisión, además de ser multada con 154 mil pesos, por un delito que supuestamente cometió.

Dónde comenzó todo.

Cuenta que tenía 27 años cuando un hombre de su comunidad,  la obligó a tener relaciones sexuales. Desconocía que estaba embarazada hasta que comenzó a tener desmayos. Para ella  lo demás es confuso y sabe lo que ha escuchado de las versiones de otras personase: su mamá le contó que se cayó boca abajo y “salió un bebé”, por lo que solicitaron al amigo de uno de sus hermanos que las trasladara al Hospital Comunitario de Peto con todo y el producto.

Ningún doctor habló con ella, solo sentía que “raspaban” su vientre y por momentos escuchaba que algunos médicos hablaban pero, a pesar de ello, no interpretaba sus palabras ya que en ese tiempo sólo sabía hablar en maya. En el hospital, avisaron a su madre que el producto había muerto. Amaneció y, sin proporcionarle un intérprete ni permitirle buscar representación legal, la trasladaron al Ministerio Público, un día después de que le hicieran el legrado. Estaba sola.

Juicio y condena

Las autoridades le pidieron firmar una declaración redactada en español, le dijeron que si no lo hacía su condena sería mas larga. Claramente fue una violación a sus garantías individuales, pues el apartado A, fracción VIII del artículo 2 de la Constitución Política establece que las personas de origen indígena tienen derecho a ser asistidas por traductores y defensores con conocimiento de su lengua y cultura.

El artículo es respaldado, entre otros documentos oficiales, por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual consigna que deben tomarse medidas para garantizar que las y los miembros de pueblos originarios puedan comprender y hacerse comprender en esta clase de procedimientos, facilitándoles, de ser necesario, intérpretes u otros medios eficaces.

Cerca de las tres de la mañana del lunes siguiente, la trasladaron al Cereso de Tekax y  fue  hasta entonces se enteró de su embarazo. No recuerda nada de su primer día, sus compañeras le dijeron que estaba embarazada, después de que saliera en el periodico. Comenzó a recuperarse después de 15 días en los que apenas comía, aprendió a hablar español en la cárcel.

Haciendo recuento de lo sucedido, sospecha que el personal médico que estuvo a su cargo fue quien la denunció, al suponer que había intentado abortar a su hijo. Según la declaración, tenía siete meses de gestación.

Tras su encarcelamiento buscó formas para salir libre. Denunció la violación, pero del Ministerio Público dijo  “que nada podían hacer porque había pasado mucho tiempo”.

En marzo de 2010, le dictaron sentencia de 12 años y seis meses de cárcel mas una multa de 154 mil 811 pesos por reparación del daño con motivo del “fallecimiento” del producto. Intentó apelar, pero la condena aumentó un año; hacia 2014 interpuso un amparo y le redujeron la pena en dos años y medio.

Ella afirma que el monto económico ya está cubierto pero que no fue ella quien hizo ese gasto, además de que un abogado le dijo que tiene el deber de pagar nada. A la fecha, sigue cumpliendo su sentencia y este año será libre de nuevo.

Desenlace de su hisoria

A mitad de su sentencia, el hombre que la violó volvió para atosigar a su familia. “Pasaron a matar a mis hermanos cuando yo estaba acá”, cuenta. Fue su madre quien enfrentó al agresor, preguntándole “¿qué más quieres? Ella está ahí”. “Él se está riendo, está metiendo relajo, se burla mucho de mi familia” asegura ella.

Su mamá quedó viuda cuando ella tenía 7 meses, y para mantener a 6 hermanos ella tuvo que salir a buscar trabajo como empleada doméstica, dada su condición social y la marginación de su gente, ella no recibió formación escolar, pero en este tiempo dentro de la cárcel ha podido alfabetizarse y aprender un poco de español. Evelia cuenta que no tiene miedo de salir, ya que toda su vida ha estado acostumbrada a trabajar.

Cuando le preguntan si siente rencor por lo sucedido, ella dice que sigue el consejo de su madre de  “dejarlo en manos de Dios”.

De acuerdo con el informe “Maternidad o castigo” del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), estos casos suceden en buena parte gracias a las leyes que protegen la vida desde la concepción, pues otorgan personalidad jurídica al embrión.

Esta clase de legislaciones también contibuyen a desinformar y generar prejuicios que recubren las acciones de policías, ministerios públicos y jueces, además de que su objetivo es estigmatizar a las mujeres e imponer castigos “ejemplares” a quienes abortan, generando miedo y confusión  entre las mismas.

Fragmento del reportaje “Maternidad forzada. El mito del aborto legal en Yucatán”, que puede consultarse en  www.abortoyucatan.com

www.semmexico.com

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